Una palmera
abre sus brazos,
quieta
protege a sus hijas.
Una farola apagada,
un silencio
amortiguado por los pájaros,
un mediodía que no se acaba.
Mi hermana cocina.
Yo escucho.
Una palmera abre sus brazos, quieta protege a sus hijas. Una farola apagada, un silencio amortiguado por los pájaros, un mediodía que no se ...
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