Hay un tiempo para abrir las puertas,
el aire fluye,
el beso.
Hay un tiempo para cerrar la casa,
no mirar las luces con sus sombras
por la ventana.
Hay un tiempo,
la madrugada.
Hay un tiempo para abrir las puertas,
el aire fluye,
el beso.
Hay un tiempo para cerrar la casa,
no mirar las luces con sus sombras
por la ventana.
Hay un tiempo,
la madrugada.
La flor se balancea, la brisa roza el nombre. La mano en el hombro. El labio. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los d...