Puede que no sepa dónde,
ni cuando, se deshizo el laberinto
que encerraba al reo entre sus muros.
Puede que solo fuera un sino
o solo un pensamiento
abriendo la llaga,
hurgando la herida.
Puede que no sea yo,
no lo fui.
Me fui sin volver la vista.
Como un sobre que se abre he cerrado las costuras, he cosido la carne. Como un viento que hiela he sentido el calor del abrazo de la tarde. ...
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