Escucho el silencio
y mis miedos afloran
igual que la flor que retoña.
Me habla,
me cuenta secretos
de la madrugada.
Quedo muy quieto
y veo a un ángel que llora.
En silencio,
pasan las horas.
Lóbrega es la noche cerrada que examina, que atribula con la sombra difumando el perfil. Tirana inflige la ausencia de la luna y del titila...
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