Gentileza de anuncio
que vende la sonrisa
como reclamo.
Sardónico garbo,
polvo de picapica
crujiendo en el paladar,
haciendo cosquillas.
La finura de irónico desdén
cancela mi ímpetu
de comprar un mejor televisor,
sin mando a distancia.
Evita mis bolsillos.
Bolsillos llenos.
Llenos de nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario