Volviendo la espalda al horizonte,
se atraganta la palabra
rota en alambre.
Y es el roce
de tu dedo amable
el que me despierta del letargo
y me llego hasta tu norte.
Sin beberlo,
se destierran mis desvelos,
se atrofia este hambre
con la sonrisa
que lleva a tu nombre.
Sorbiendo estaciones que huyen,
robando segundos a tus relojes
me alzo con suave goce.
Cruzando paredes
convierto mármol en aire,
fijando en tus ojos,
atezados de noche,
la mejor de mis mercedes.

Toda una belleza... un poema hermoso.
ResponderEliminarUn gusto leerte.
Reme.
Me encanta que te haya gustado,
ResponderEliminarEl gusto es mutuo.
Un beso Reme.
...robando segundos a tus relojes... no se puede decir nada más! !!
ResponderEliminarVoy a decirlo una vez más, muchas gracias Juan
EliminarUn abrazo
Desterrar desvelos... Me quedo con algo sabio, cantado en hermosos versos!
ResponderEliminarMuchas gracias Miriam.
EliminarMe siento muy reconfortado.
Recibe un cordial saludo,
Joan
Exquisito...
ResponderEliminarMuchas gracias Pepe. Es un placer tenerte por aquí.
EliminarUn abrazo hermano
.. Y con el roce,
ResponderEliminartacto suave inesperado,
de tu dedo amable
despierto del letargo
y me llego hasta tu norte...
Hermoso despertares, que nos llevan a sentirnos.
Con afecto y admiración, reciba mis saludos, con mi gusto de leerte, Joan.
Muchas gracias y me alegro de que te haya gustado.
EliminarRecibe mis saludos cordiales.
Muy bello realmente. Saludos
ResponderEliminarMe alegra que te haya gustado Angelica VT.
EliminarRecibe un cordial saludo
Joan
Encantada de disfrutar de sus magistrales versos estimado autor. Mis felicitaciones, un cordial saludo.
ResponderEliminarEl placer es mutuo Ma Gloria.
EliminarTe estoy muy agradecido.
Tu poesía tiene magia.
Un cordial saludo