Llega la hora
en que todo se va,
como ese sonido
del avión que parece
aterrizar en la memoria.
Llega la hora
en que todo se escurece,
hasta el contorno de la farola.
Llega la hora
del sueño que repara,
que nos muestra un camino,
que invita a los miedos.
Llega la hora
de morir
durmiendo.
Todo se va.
Yo,
con ello.
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