Archivo del blog

02 octubre 2024

Mañanea




Al amanecer el alma

se pinta con el céfiro

que con cadencia

acaricia el pensamiento,

los hondos anhelos

y el despropósito

de las ventanas abiertas.


Resonó la melodía

calmando el color de la desdicha,

entre dunas de arena

en un desierto sin oasis,

sin sombra del dátil.


Trajo la alborada brisa

a la desnuda espalda,

cargada de los pesos que me impongo

y cadenas que me atan

a un tesoro que no encuentro.


El rocío resbala por la frente

aliviando el apetito que me aflige

solitario condenado en un tártaro 

donde expío los pecados.


Me libero de ti, desterrado.

De tu insolencia

de niña caprichosa

que con rotos juguetes 

travesea complacida.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

La palabra justa

Una sonrisa. El instante en que se cruzan las miradas. La lluvia. Vocal, la justa. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todo...

Entrada destacada